Visiones de un hombre libre - 03 de Marzo del 2013
Democracia inmoral.

Les voy a mostrar un ataque por parte de el gobierno de los Estados Unidos a Venezuela, dirigido principalmente al publico de España para lo cual el Diario El País de España se presto. Por ser un ataque por la prensa todo su contenido esta patentado, imposibilitando así que legalmente se puedan colocar evidencias de el abuso por parte de funcionarios de los Estados Unidos en contra de Venezuela así como también el abuso de el Diario El País y la funcionaria de los Estados Unidos al publico de España, entre los cuales se encuentran Venezolanos.

Es un atropello importante y por eso debo incluirlo en mi pagina y creo de verdad que estos ataques detrás de paredes de patentes deben cesar para abrir el dialogo.

Vamos a ver la noticia en cuestión:
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/03/12/actualidad/1363127804_593782.html
ROBERTA JACOBSON, SECRETARIA DE ESTADO PARA AMÉRICA LATINA

“Cuba está cambiando”

La secretaria afirma que EE UU ha visto "un comienzo muy fuerte y positivo" de Peña Nieto

ANTONIO CAÑO Washington 15 MAR 2013 - 14:56 CET

Roberta Jacobson puede ser la primera alta funcionaria de una Administración norteamericana que observa cambios positivos en Cuba. No cambios políticos, no los que se requieren para el levantamiento del embargo, pero sí cambios que apuntan hacia la apertura del sistema económico y la modernización del país. En una entrevista en su despacho del Departamento de Estado, la secretaria adjunta para el Hemisferio americano elogia también el trabajo hecho en los primeros meses de la presidencia de Enrique Peña Nieto y pide unas elecciones libres y democráticas en Venezuela.

Pregunta. ¿Qué cambios espera EE UU en las relaciones con Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez?

Respuesta. Queremos establecer una relación funcional, productiva y positiva con cualquier Gobierno que surja de las elecciones del 14 de abril. Creemos que existen áreas, como el narcotráfico o las relaciones comerciales, incluida la energía, en las que podemos trabajar juntos para restablecer la confianza y avanzar en la relación. Si hay otros temas en los que podamos entendernos, también estamos dispuestos a incluirlos.

P. ¿Qué espera EE UU de esas elecciones?

R. Creemos que los venezolanos merecen unas elecciones abiertas, justas y transparentes en las que todos pueden ejercer su voto con la confianza de que su decisión será respetada. Nos gustaría que hubiera observadores internacionales, por ejemplo, la OEA o la Unión Europea, pero no sabemos si el Gobierno venezolano va a acceder a invitarlos. En las últimas elecciones no lo hicieron. Pero más importante aún son los observadores locales, que espero que estén acreditados y tengan permiso para cumplir su función.

P. ¿No han sido convocadas estas elecciones con demasiada rapidez?

R. Sí, es muy rápido. Pero lo importante ahora es que las elecciones sean limpias y transparentes. Será un poco difícil, pero eso es lo que los venezolanos y la comunidad internacional debe de apoyar.

P. Lo que pide, en el fondo, son unas elecciones realmente democráticas.

R. Sí, estoy describiendo unas elecciones democráticas. Eso incluye una prensa libre, que no hemos visto tanto en los últimos años en Venezuela. Esto es importante para que todos, Gobierno y oposición, puedan mandar su mensaje a los votantes. Estamos pidiendo unas elecciones democráticas en las que todos los venezolanos puedan decidir su futuro.

P. ¿Cree que puede ganar Henrique Capriles?

R. Siempre puede ganar cualquiera. Creo que será difícil, con tan poco tiempo por delante, pero cualquiera puede ganar. Le corresponde decidir a los venezolanos. Cualquiera que sea elegido por el pueblo venezolano puede ser bueno. Capriles podría ser un presidente muy bueno, pero nosotros no tenemos un favorito. Lo importante para nosotros es que el proceso sea limpio y democrático.

P. Sin Chávez, ¿va a encontrar EE UU más posibilidades de desarrollar su política en América Latina?

R. Yo creo que América Latina, con o sin Chávez, es una región con la que tenemos relaciones muy buenas y muy fructíferas. Para EE UU, esta es una región de oportunidades. En el pasado se ha hablado de esta región mucho en términos de amenazas, ahora hay que hablar también de oportunidades. Hablamos de la alianza del Pacífico sobre comercio y desarrollo económico. Hablamos de la cooperación espacial y en educación con Argentina. Hablamos incluso de relaciones con Venezuela.

P. ¿Cree que la influencia de Chávez sobre América Latina será duradera o efímera?

R. Para saber eso hay que esperar. Hay que tomar un poco de distancia.

P. ¿Cómo va a afectar la muerte de Chávez a la evolución de la situación en Cuba?

R. También eso va a depender de los cubanos. Cuba y Venezuela han tenido unas relaciones muy cercanas. No sé si eso va a cambiar, quizá no rápidamente, pero también hemos visto cambios económicos en Cuba pensando en el futuro. Cuba ha sufrido económicamente por años. El sistema no funcionó, y ahora ellos están lentamente abriendo el sistema para reflejar el mundo global, el mundo moderno. Eso se debe también a que no tienen petróleo y que los últimos esfuerzos por encontrar petróleo en Cuba han fracasado.

P. ¿Admite usted, entonces, que Cuba está cambiando?

R. Hemos visto cambios, no muy grandes, no sistemáticos, pero sí hemos visto cambios pequeños en el sistema económico: la posibilidad de empezar un comercio, una empresa, de vender la casa o el automóvil. Estos son cambios que pueden ser importantes, pero no hemos visto aún cambios políticos.

P. Y si Cuba está cambiando, ¿por qué no levanta EE UU el embargo?

R. Eso no le corresponde al presidente. El presidente ha cambiado algunas leyes para poder viajar, para aumentar los contactos entre personas. Queremos impulsar los contactos con grupos humanitarias, grupos culturales, iglesias. Queremos impulsar la sociedad civil cubana.

P. El levantamiento del embargo aceleraría todo eso.

R. Hemos visto cambios en el ámbito económico, pero no hemos visto cambios políticos, y la ley del embargo dice que para levantarlo son necesarios cambios políticos. No hay partidos políticos ni prensa libre. Tenemos que ver algo grande y algo distinto para cambiar esa ley, y le corresponde hacerlo al Congreso.

P. ¿Cuál es la opinión de EE UU sobre los primeros 100 días de Enrique Peña Nieto?

R. Hemos visto un comienzo muy fuerte y positivo. Hemos visto muchas reformas que mucha gente, dentro y fuera de México, habían reclamado durante años: reforma laboral, reforma educativa, que es muy importante para México. Están tratando la reforma energética, de competitividad, de telecomunicaciones. Para nosotros, esto es positivo. Queremos enfocar nuestras relaciones con México en lo económico, además de la seguridad, porque enfocarnos en lo económico con México significa un aumento de la competitividad de la región, también en América del Norte. Creo que hemos empezado muy bien con el Gobierno de México.

P. Parece que el narcotráfico, la violencia o los derechos humanos en México quedan en segundo plano.

R. Quizá es un cambio en el tono y en el énfasis. Claro que hemos tenido conversaciones sobre seguridad y violencia. Estamos cooperando todavía. Lamentablemente, la violencia no ha parado. Hay mucho que hacer y estamos cooperando. Pero las prioridades las selecciona el Gobierno de México.

P. ¿Cree que México puede consolidarse como una gran potencia económica, al nivel de China, India o Brasil?

R. Yo creo que sí. Es muy posible. Como dice Peña Nieto, es el momento de México. No sé si al nivel de India o China, pero la perspectiva es mucho más optimista que hace unos años.

P. Y ¿qué puede hacer EE UU para ayudar a que eso ocurra?

R. Hay actualmente en EE UU dos debates domésticos que pueden ayudar mucho a nuestra política exterior, uno es el de la reforma migratoria, que puede se aprobada este año (cruza lo dedos) y otro es el del control de las armas.

P. ¿Entre las cosas que le han gustado de Peña Nieto está la detención de Elba Esther Gordillo?

R. No quiero opinar sobre eso. Es un asunto de México. Lo que sí quiero decir es que la reforma educativa es muy importante. El crecimiento económico que se ha producido en México y en América Latina –más de 50 millones de personas se han sumado a la clase media- no es sostenible sin educación.

P. ¿Apoya EE UU la negociación del Gobierno colombiano con las FARC?

R. Sí, sin duda. Apoyamos el esfuerzo del presidente Santos. Los colombianos merecen paz y seguridad, y este es un momento positivo para intentarlo. Nosotros estamos cooperando continuamente con Colombia, aunque no somos formalmente parte del proceso.

P. ¿Entiende usted las quejas de quienes creen que esa negociación es una traición a las víctimas?

R. Claro que lo entiendo. Entiendo las quejas de algunos sectores, pero al final esa es una decisión del Gobierno colombiano y nosotros la apoyamos porque creemos que a las víctimas tampoco les sirve seguir con la violencia actual.

P. ¿No le ofrece sospechas el hecho de que las conversaciones se desarrollen en La Habana?

R. No. Todas las informaciones que he visto dicen que los cubanos apoyan las negociaciones. Creo que han tenido un papel importante.

P. ¿Considera adecuado el referéndum en Malvinas?

R. No puedo pronunciarme sobre el referéndum, si es apropiado o no. En este asunto hemos caminado siempre por una línea muy estrecha para no ofender a ninguno de los países involucrados. Preferimos que sean ellos los que resuelvan este problema.

P. Por último, pese a todos los elogios que usted hace en esta entrevista a la situación en América Latina, lo cierto es que esta región no es un foco de atención preferencial de la política exterior de EE UU. ¿Por qué?

R. La política exterior tiene que afrontar primero las crisis, y en América Latina y el Caribe no hay problemas graves, no hay una guerra, como en Siria, no hay hambre, como en África o amenazas de terrorismo. Pero América Latina recibe un 40% de las exportaciones de EE UU y crea muchos puestos de trabajo en este país. No es una relación que genere titulares de prensa, pero está muy presente en la sociedad.

P. Digamos que América Latina no está en el war room de la Casa Blanca, pero sí en la sociedad de EE UU.

R. En la sociedad y en los pasillos del poder también.

Esta es la respuesta que da Venezuela, la cual no fue publicada en el Diario El País, mismo país que pretende que tiene mas derecho a su patente que los Venezolanos a la paz y a no ser agredidos desde medios extranjeros.

Las declaraciones de la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela:
http://www.biendateao.com/2013/03/roberta-jacobson-desconoce-la-constitucion-de-venezuela-tibisay-lucena/
Hemos visto las declaraciones infelices de la señora Roberta Jacobson, secretaria de estado adjunta para América Latina, cuyo contenido injerencista e irrespetuoso rechazamos contundentemente.

Dijo la señora Jacobson que en Venezuela las elecciones deben ser justas y libres, haciendo creer tendenciosamente que las elecciones venezolanas no cumplen con esas condiciones fundamentales.

El sistema electoral venezolano tiene el reconocimiento nacional e internacional. Nacionalmente, por la confianza en el sistema electoral que tienen las electoras y los electores. Internacionalmente, por la fortaleza y robustez que se le reconoce, incluyendo al ex presidente Carter cuando dijo: “Venezuela cuenta con el mejor sistema electoral del mundo”.

Son temerarias las declaraciones, especialmente viniendo de donde vienen cuando sabemos que el sistema electoral de Estados Unidos es un sistema frágil, inseguro y cada día más excluyente de minorías y sectores populares. En este sentido queremos decir: En Venezuela tenemos un sistema electoral que garantiza la decisión soberana de los electores y las electoras porque es auditado en todas sus fases (antes, durante y después). En Estados Unidos, el sistema no es auditado. En ese país, grupos de ciudadanos y ciudadanas han estado luchando para que se les permita auditar después de la votación entre 3% y 5% de las máquinas.

Como saben, en Venezuela, auditamos el 54% de las mesas electorales al final de la jornada en la auditoría ciudadana. La solidez e integridad del sistema electoral venezolano se basa en todas estas auditorías que permiten que un sistema, más que una plataforma tecnológica, sea el instrumento de expresión de soberanía de todo un pueblo. Por eso nos aseguramos que todas y cada una de sus partes sean auditadas y que el código fuente de las máquinas sea revisado.

En Estados Unidos las empresas mantienen el control del sistema automatizado como un secreto, ni siquiera tienen acceso al código fuente las instituciones responsables en los estados y condados que hacen las elecciones. En algunos casos, cuando se transmiten los resultados se hace sin ningún tipo de encriptamiento que los resguarde. Eso es impensable en Venezuela.

Ha sido la política de este Poder Electoral, como cumplimiento constitucional, la expansión de los derechos políticos de las venezolanas y los venezolanos y en ese sentido, acabamos con la oprobiosa brecha de exclusión que había en el registro electoral. La jornada de votación se extendió desde las cuatro hasta las seis de la tarde por mandato legal. Los centros de votación se acercaron a los electores y las electoras para que tengan más oportunidades de ejercer su derecho al sufragio.

En EEUU aproximadamente el 25% de los jóvenes en edad de votar están excluidos y excluidas del registro electoral.

Sólo en el año 2012 en más de 40 estados se intentó pasar una ley que restringe el acceso al registro electoral y en otras se acortaron las horas de votación y en otras el acceso y oportunidad del acto de votación. El Poder Electoral, por otro lado, no da proyecciones. Sus boletines reflejan resultados oficiales, contando voto por voto, a pocas horas de realizada la elección. No se trata de encuestas a boca de urna ni proclamaciones por parte de medios de comunicación.

En la penúltima elección presidencial que ganó el presidente Obama, los resultados oficiales se emitieron casi dos meses después de la elección.

En Estados Unidos hemos visto como los resultados los dan empresas privadas de comunicación basados en encuestas a boca de urna y no en resultados oficiales.

Los señalamientos de Jacobson muestran claramente su desconocimiento de la Constitución de nuestro país. Déjeme decirle que en Venezuela somos nosotros, el Poder Electoral, y no el gobierno, como irresponsablemente usted afirma, quien invita o no a acompañantes internacionales a los procesos que organizamos.

Ha sido una decisión del Poder Electoral desarrollar una política soberana de respeto en esta materia que supera el tutelaje y la subordinación de unas repúblicas frente a otras.

Nuestro sistema es uno de los más abiertos al mundo. Más de 3.000 acompañantes internacionales en 17 procesos es un hecho político que supera cualquier cuestión de “gusto”. Consideramos que esta es una verdadera provocación que en este momento tan complejo como el que vive el país, esta subsecretaria haga una declaración tan irrespetuosa con nuestro sistema electoral, muestra claramente sus intereses.

Hablamos de un Estado que nunca ha permitido la observación y acompañamiento y mucho menos se ha abierto a la cooperación del saber internacional en materia electoral, tal y como le ha sido ofrecida en reiteradas oportunidades como una forma de superar los vergonzosos escollos de su sistema electoral. Siempre hemos estado dispuestas para ayudar en la superación de sus profundas fragilidades electorales, en la superación de las múltiples dudas que tienen sus resultados.

De allí que sea tan indignante cómo aquellos que no permiten observación o acompañamiento alguno se pronuncien de manera tan grotesca sobre las supuestas necesidades de otros. ¿Cómo es que exigen observadores a otros y ellos mismos no se dejan observar? Afirma Jacobson que “espera” sea posible la observación local y que los observadores “tengan permiso para cumplir su función”. Bien es sabido, en el país y en el mundo, que hasta ahora nuestros procesos electorales han contado con observadores nacionales, ellos sí ejerciendo la soberanía que les corresponde como venezolanos y venezolanas.

Han sido más de 10.000 ciudadanos y ciudadanas corresponsables con su democracia. Allí están cientos de páginas de los informes entregados en los que encontramos útiles críticas, pero también múltiples reconocimientos al sistema.

Cuando Jacobson afirma que será difícil tener elecciones limpias y transparentes y desconoce las fortalezas de nuestro sistema electoral, nos preguntamos: ¿Qué esconde este comentario impertinente de EEUU? ¿Será que se trata de alguna instrucción para algún sector de la política interna? Porque las similitudes entre estos comentarios con los de aquellos que no apuestan por la vida democrática ni creen en los mecanismos electorales en este país, son pasmosamente evidentes.

¿Creen que los resultados electorales en Venezuela pueden ser deslegitimados desde un escritorio lleno de ignorancia, prejuicios racistas y descalificaciones?

Los resultados electorales en Venezuela son legítimos porque verdaderamente expresan la voluntad soberana del pueblo. Esto es reconocido porque es un hecho probado, auditado, verificado hasta la saciedad. No es la imposición de nadie, ni la apreciación de ninguna particularidad. Es el producto del concurso de un esfuerzo nacional que involucra en primer lugar a las electoras y los electores, pero también a infinidad de técnicos electorales de nuestra institución y de las organizaciones con fines políticos y que desde hace muchos años participan activamente en estos procesos de auditorías al sistema electoral.

Sepan que los venezolanos y las venezolanas, junto con sus instituciones, vamos a defender nuestra democracia frente a cualquier agresión, externa o interna, hemos sido nosotros quienes construimos la democracia más palpitante de América Latina y no será la prepotencia de unos pocos quienes pongan en riesgo la estabilidad de este país.

El 14 de abril habrá elecciones limpias, transparentes y justas porque así lo decidió el pueblo venezolano hace más de 14 años cuando aprobó su Constitución. El Poder Electoral garantiza los resultados y la expresión soberana del pueblo de Venezuela.

Cabe destacar que el vinculo a la noticia de el Diario El País de España fue retirado por Globovision, si lo había cuando se comenzó a publicar pero luego fue deliberadamente retirado.

Por eso yo propuse crear un sistema donde se coloquen todas las declaraciones de los funcionarios como evidencias en el Internet para:

1) Reducir la posibilidad de manipulación de los medios corruptos.
2) Mejorar la calidad del periodismo en general.
3) Mostrar al extranjero nuestra posición oficial.
4) Cortar de raíz el argumento de que Venezuela no da acceso a las fuentes de información oficiales.

El País de España se presto para que Venezuela sea agredida, pero no se presto para mostrarle a sus lectores la respuesta a la agresión y eso es una acción marcadamente hostil que no puede ser garantizada por los tratados internacionales de patentes.

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