Visión: Simón Bolívar en la Integridad.

El primer paso para acabar la discordia por la confusión es la transparencia de los medios. Los medios tienen que rendir cuentas de lo que están haciendo y los que declaran en ellos tienen que hacerse responsables de lo que dicen.

Se tiene que acabar la guachafita. Auditoria a los Medios y Medios Académicos. Solo la Luz nos hará libres, eso fue lo que dijo Bolívar, nadie parece entenderlo...

Los Venezolanos debemos dejar de ser ignorantes. NO VA A HABER PAZ sin transparencia. No va a haber Independencia sin Transparencia. No va a haber dialogo si no se rinde cuentas y sin transparencia.

¿Hasta cuando vamos a seguir creyendo en MENTIRAS? ¿Hasta cuando nos vamos a seguir dejando manipular?

Moral y Luces son nuestras PRIMERAS NECESIDADES. ¡¡¡Y punto!!!

Mandato del padre de la Patria. No dejemos que sigan jugando con nosotros y se escondan en la oscuridad como ratas. Fortalezcamos y transparentemos a la Academia Venezolana que a fin de cuentas es nuestro futuro. Los políticos demostraron que no sirven para eso, algunos han sido unos barbaros y creo que nadie pone en duda la importancia de la Academia, Institución de Luz del país.

Tiene que haber un movimiento de estudiantes que comiencen a exigir transparencia en las Universidades, con fuerza y la Academia exigir su lugar que le corresponde en la sociedad como regulador contra la barbarie, el extremismo y la corrupción. El problema es Académico. Es inútil buscar la solución en lo político, eso es un carrusel macabro.

Bolívar no dijo: Política y Acusaciones son nuestras primeras necesidades...

Simón Bolívar dijo:
 
Las elecciones populares hechas por los rústicos del campo y por los intrigantes moradores de las ciudades, añaden un obstáculo más a la práctica de la federación entre nosotros, porque los unos son tan ignorantes que hacen sus votaciones maquinalmente, y los otros tan ambiciosos que todo lo convierten en facción; por lo que jamás se vio en Venezuela una votación libre y acertada, lo que ponía al gobierno en manos de hombres ya desafectos a la causa, ya ineptos, ya inmorales. El espíritu de partido decidía en todo, y por consiguiente nos desorganizó más de lo que las circunstancias hicieron. Nuestra división, y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud.

Constituyamos este areópago para que vele sobre la educación de los niños, sobre la instrucción nacional; para que purifique lo que se haya corrompido en la República; que acuse la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos; que juzgue de los principios de corrupción, de los ejemplos perniciosos; debiendo corregir las costumbres con penas morales, como las leyes castigan los delitos con penas aflictivas, y no solamente lo que choca contra ellas, sino lo que las burla; no solamente lo que las ataca, sino lo que las debilita; no solamente lo que viola la Constitución, sino lo que viola el respeto público. La jurisdicción de este tribunal verdaderamente santo, deberá ser efectiva con respecto a la educación y a la instrucción, y de opinión solamente en las penas y castigos. Pero sus anales, o registros donde se consignan sus actas y deliberaciones; los principios morales y las acciones de los ciudadanos, serán los libros de la virtud y del vicio.

Libros que consultará el pueblo para sus elecciones, los magistrados para sus resoluciones, y los jueces para sus juicios. Una institución semejante que más que parezca quimérica, es infinitamente más realizable que otras que algunos legisladores antiguos y modernos han establecido con menos utilidad del género humano.

Simón Bolívar

Esa Institución de registro y rendición de cuentas es la Academia. Simón Bolívar no era un hombre de Izquierda ni de Derecha, era un hombre de Integridad de conciencia y por eso es que era un Libertador.

Mas de Simón Bolívar:
 
Hagamos que la fuerza pública se contenga en los límites que la razón y el interés prescriben; que la voluntad nacional se contenga en los límites que un justo poder le señala; que una legislación civil y criminal análoga a nuestra actual Constitución domine imperiosamente sobre el poder judiciario, y entonces habrá un equilibrio, y no habrá el choque que embaraza la marcha del Estado, y no habrá esa complicación que traba, en vez de ligar la sociedad.

Para formar un gobierno estable se requiere la base de un espíritu nacional, que tenga por objeto una inclinación uniforme hacia dos puntos capitales: moderar la voluntad general, y limitar la autoridad pública. Los términos que fijan teóricamente estos dos puntos son de una difícil asignación, pero se puede concebir que la regla que debe dirigirlos, es la restricción, y la concentración recíproca a fin de que haya la menos frotación posible entre la voluntad y el poder legítimo. Esta ciencia se adquiere insensiblemente por la práctica y por el estudio. El progreso de las luces es el que ensancha el progreso de la práctica, y la rectitud del espíritu es la que ensancha el progreso de las luces.

Simón Bolívar.

Fíjense que esta hablando no solo de una Institución sino de una ciencia también. Es una Institución Científica, es una Institución Ética. La Institución de la Ética nacional que es la Academia. Faro de luz y saberes para la sociedad.

Evidentemente Simón Bolívar estaba con la idea de la Regulación Académica y la rendición de cuentas de las palabras de los políticos.

El ejemplo de lo que fue es parte esencial de la moral y la Academia representa a las luces.

Por ende, el registro del pasado y la Academia son nuestras primeras necesidades.

¿Ven que sencillo?

Hay muchos que se hacen llamar Bolivarianos, pero muy pocos los que entienden a Bolívar en su búsqueda de una Academia Independiente para Venezuela...

Ahora observen esto:
 
Esta abnegación nos había puesto en la imposibilidad de conocer el curso de los negocios públicos; tampoco gozábamos de la consideración personal que inspira el brillo del poder a los ojos de la multitud, y que es de tanta importancia en las grandes revoluciones.

Lo diré de una vez, estábamos abstraídos, ausentes del universo en cuanto era relativo a la ciencia del Gobierno.

Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores.

Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición.

La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia.

Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de su fuerza, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos.

Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.

Así, legisladores, vuestra empresa es tanto más ímproba cuanto que tenéis que constituir a hombres pervertidos por las ilusiones del error y por incentivos nocivos. La libertad, dice Rousseau, es un alimento suculento pero de difícil digestión. Nuestros débiles conciudadanos tendrán que enrobustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad.

Entumidos sus miembros por las cadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por las pestilencias serviles, ¿serán capaces de marchar con pasos firmes hacia el augusto Templo de la Libertad? ¿Serán capaces de admirar de cerca sus espléndidos rayos y respirar sin opresión el éter puro que allí reina?

¿Que templo es ese que es tan importante para Simón Bolívar?

La respuesta es sencilla, veamos las prioridades de Bolívar:
 
La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los polos de una República, moral y luces son nuestras primeras necesidades.

Simón Bolívar.

Traduciré:
 
La rendición de cuentas y la Academia son nuestras primeras necesidades.

Ahora esta claro que para Bolívar la Academia, Templo de la educación era un polo separado a la política que sirve para moderar el poder político. Un templo de moral, que es la Política y un templo de luces que es la Academia. Por ende Política y Academia son los polos de una República.

El no quiso decir los polos políticos, quiso decir las dos bases fundamentales de la sociedad.

La obra de los Bolivarianos honestos y Académicos debe proveer mas luz sobre la naturaleza profundamente consciente de Simón Bolívar. Ejemplo moral de la Integridad de Conciencia de Simón Bolívar, el padre de la Patria de Venezuela añorando la Luz de la madre de la patria: La Academia Venezolana.

Si hubiere alguno que todavía duda de la Integridad de Conciencia y de la Integridad Académica de Simón Bolívar deben comenzar por leer su nombre completo:

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco.

Simón de la Santísima Trinidad y de los Palacios Blancos.

¿Se fijaron en ese detalle curioso por pura "casualidad"?

Simón Bolívar era un Académico de la Integridad de Conciencia.

Y así tienen que ser por ende todos los Académicos Bolivarianos, respetuosos como somos todos de la Academia Venezolana como faro de transparencia y Luz, el templo de saberes y el registro de la moral.

Reflexiones de Bolívar sobre nuestra Academia Independiente y Soberana que se habían perdido en la oscuridad de la ignorancia.