El Zen, comprensión directa de la realidad

    El zen es una filosofía budista que intenta la comprensión de la realidad tal y como es, no como la imaginamos. Un camino que rescata al hombre de la realidad en la que se encuentra e incluso del sufrimiento que sufre a consecuencia de ella.

Su práctica se iniciaba en china bajo el nombre de Chan. Zen es el nombre en japonés de una tradición del budismo maya. Sin embargo, se trata de un nombre que corresponde en realidad a una gran variedad de escuelas budistas dispersas a lo largo de Asia.

El zen es un método budista para conseguir una comprensión directa de la realidad. Además, esta filosofía es un camino para rescatar al hombre la realidad en la que se encuentra sumergido e incluso del sufrimiento que le crea su propia existencia.

A través de esta forma de entender la realidad, se produce una emancipación de la conciencia, el encuentro con uno mismo integrado y en equilibrio con el universo que le rodea.

Una forma de sabiduría basada en la templanza y en el equilibrio de los hechos y las pasiones. En definitiva, un equilibrio con el entorno.

La actitud perfeccionista

Esta filosofía renuncia al perfeccionamiento ya que supone la reafirmación del yo. Se crea un yo superior cuyas expectativas pueden verse no correspondidas por la realidad en la que vive generando frustraciones y desilusiones que desequilibran nuestro yo.

Por ello, la perfección se entiende de otro modo, para todo aquel que manda es ser pacífico; para el que combate, no encolerizarse; para el que desea vencer, no es luchar; para aquel que se sirve de hombres es ponerse al servicio de ellos...

La posesión y el deseo

La posesión de las cosas, en contra de lo que se piensa tradicionalmente, no enriquece a la persona sino que le empobrece ya que es la renuncia la que le enriquece.

En consecuencia con toda esta base cultural, el zen se basa en distintos principios que tiene como el equilibrio y el respeto como raíz.

El zen es...

- El máximo respeto a todo.
- Al daño no se responde con más daño
- Al odio se corresponde no con venganza sino con conocimiento e interés por solucionarlo
- El cuerpo refleja cada una de nuestras emociones (relacionado con el yoga), deja huellas
- No se pueden forzar las cosas, sino seguir su ritmo natural.

Análisis:
El Zen busca a la conciencia en el subconsciente y en la paz interior, fuente de donde sale una visión mas equilibrada del ser.

El TRIBalance busca la conciencia en cualquier estado que se este, incluyendo en los momentos mas difíciles, incluyendo estando despierto y puede incorporar gran parte de la filosofía del Zen el cual es la búsqueda de la paz de conciencia.

En su símbolo, la apertura del circulo es el relativo, es la apertura a Cosmos.

Veamos:

El zen - Dhyana en sánscrito - remonta a la experiencia de Buda Shakyamuni, quien realizó el despertar en la postura de zazen en el siglo VI DC. Esa experiencia se transmitió sin interrupción de maestro a discípulo, formando así la línea zen.

Su aspecto cultural y folclórico se conoce en occidente desde el principio del siglo veinte, a través de diferentes prácticas como los artes marciales, la ceremonia de té, el arte floral o los famosos jardines japoneses etc. Pero incluso si la profundidad de su filosofía y la pureza de su estética atrajeron mucho a artistas, escritores y los filósofos, eso nunca dejó nacer una verdadera práctica, porque son solamente las frutas de una semilla plantada en la tierra japonesa algunos siglos atrás.


Dice que es solo una practica porque aparentaba ser solo meditación, cuando en realidad se trataba de la búsqueda de la conciencia. Ahora ya no es solo una practica porque con el TRIBalance la sub conciencia que buscaba el Zen se une con la conciencia despierta incluyendo a la súper conciencia (conciencia cósmica). El TRIBalance completa al Zen en todas las formas de conciencia y lejos de ser una practica nada mas, es parte de una ideología madre de todas las demás ideologías, porque todas provienen de la conciencia.

Eso me hace automáticamente un Maestro Zen o mejor dicho un triple maestro Zen, en las tres formas de conciencia, lo cual sin lugar a dudas me hace diferente a los Maestros Zen del subconsciente y así como a mi, le sucederá a los demás triple equilibrantes del mismo modo como los Maestros del Zen subconsciente encontraran que el TRIBalance es natural para ellos.

Eso quiere decir que alguien que practique el Zen encontrara que si es posible pasar de el "Zen" subconsciente al consiente despierto incluso en momentos caóticos y estresantes y también trascender al Cosmos, es como la evolución máxima de el practicante de Zen porque abarca toda la conciencia en cualquier estado.

Es admirable que las culturas antiguas valoraran a la conciencia como lo hacían, sobre todo en países Asiáticos.

Claro que los triple equilibrantes y yo en lo personal debo parecerle extraño a los que practican Zen porque si bien ellos la practican en harmonía con su alrededor, en la tierra meditando yo la practico andando en cualquier dirección, arriba, abajo, a la izquierda, a la derecha, con o sin tierra, es como si fuese una especie de Maestro Zen del aire, sea cual sea la dirección y el lugar siempre estoy en estado Zen que es sencillamente el estado consciente.

Al igual que en las artes marciales un defensor de la conciencia practica el equilibrio interior para defenderse del atropello a la conciencia a ellos y a los suyos. Son guerreros de la conciencia y eso es lo que se les trasmite en esas milenarias filosofías entre discípulo y alumno.

En este momento la tierra esta en peligro por la falta de conciencia de la humanidad entera, los guerreros de la luz de la conciencia no pueden simplemente quedarse meditando mientras la vida en el planeta corre peligro e incluso la supervivencia misma de la humanidad.

Eso no quiere decir que haya que salir a combatir, eso quiere decir que el Zen debe trascender a todas las formas de conciencia ya que por supuesto que la conciencia no se impone con la violencia, sino con el equilibrio del alma, por eso yo invito a los que practican Zen a ser integradores de alma, a ser triple equilibrantes.