Fin del populismo.

    Dentro del ámbito de el concepto del populismo esta su descripción lógica y filosófica. Veamos algunos razonamientos que pueden dar pie a la descripción de populismo según el prisma triple equilibrado.

    La clave esta en la palabra tecnología. La tecnología es la habilidad para organizar las cosas materiales, creando con ello maquinas y operando las mismas. Los intelecto-materiales manejan o se dejan manejar por esa tecnología, mientras que los intelecto-espirituales se dedican a la organización social. Si los intelecto-materiales manejan la tecnología pueden llegar a creer que por su supremacía tecnológica pueden dominar a los intelecto-espirituales y dominar sobre todos o pueden ser dominados a su vez por extremistas de intelecto-intelecto.

    Como manejan la tecnología dan por hecho que tienen supremacía y con ello pueden buscar crear sociedades no espirituales y vacías, llenas de materialismo. Ellos creen que la tecnología les da ventaja y que sin intelecto un grupo no puede ser una sociedad así que dan por hecho su superioridad, razonamiento que muchas veces los lleva a subestimar el valor y fuerza de el ámbito espiritual. En cierta medida tenían razón...

    Populismo para ellos es la forma de llamar a las ideas de aquellos con poder social que carecen de toda la avanzada tecnología e intelecto que sienten tener los intelecto-materialistas. Como ellos no son capaces a veces de lograr una meta espiritual en especifico con toda su tecnología dicen que es imposible que un espiritual lo logre y lo tildan de ser algo populista, o sea una idea falsa creada para engañar a las masas porque sostienen que tienen supremacía tecnológica y palpable, mientras que los espirituales manejaban valores intangibles y muchas veces basados en supuestos, supersticiones y milagros. Populismo se convirtió en la palabra que utilizan los intelecto-materialistas para descalificar los trabajos de los intelecto-espirituales ya que sienten que carecen de la tecnología y materia necesaria para llevar su plan a cabo. Esto era cierto, antes.

    El hecho es que si existe, una forma en que los intelecto-materialistas y los intelecto-intelecto no tengan supremacía sobre los intelecto-espirituales aun con todo su poderío tecnológico y material. Si bien una persona con fe no puede detener a una bala material no siempre lo material es capaz de dominar lo espiritual y hay dos maneras de que esto suceda. La primera es que la espiritualidad de los individuos tenga tanta presión que explote hasta llenar su lugar, un fenómeno temporal conocido como revolución, el cual sigue siendo tildado de populismo por los intelecto-materialistas.

    La segunda forma de contrarrestar el poder de los intelecto-materialistas o intelecto-intelecto para que no atropellen al ámbito espiritual y se demuestre que el populismo es un termino no adecuado para catalogar a las ideas espirituales es creando un ambiente de triple equilibrio. La espiritualidad, por si sola, no puede enfrentarse con la fuerza de los intelecto-materialistas o intelecto-intelecto extremistas, pero la espiritualidad en triple equilibrio multiplica su fuerza múltiples veces y llega a superar incluso las ideologías que carecen de algún ámbito. Es así como el triple equilibrio convierte lo que de otra manera seria considerado populismo en ideología sólida y real. En otras palabras, el ámbito espiritual es mas duro y solidó cuando esta en triple equilibrio que combinaciones extremistas que carecen de algún ámbito.

    El triple equilibrio puede convertir muchas ideas tildadas de populistas en realismo equilibrado, un ingrediente crucial para enfrentar a los extremistas y eso se debe a que la realidad es el conjunto de los ámbitos de un ser y en los extremistas hay la carencia de alguno de los ámbitos por ende son irreales o ficticios. Los que invocan a la palabra populismo para descalificar a los intelecto-espirituales pueden terminar representando a la palabra ficción si los intelecto-espirituales están dentro del ámbito del triple equilibrio.

    El intelecto-materialismo produce o es producto de la ficción, por eso los que atacan usando la palabra populismo pueden ser contrarrestados calificándolos de ficticios o falsos, siempre y cuando se este dentro del triple equilibrio.