Capacidad para discernir.

Para poder combatir al extremismo ideológico y así contribuir con el desarrollo del pluralismo y la personalidad es importante tener la capacidad para discernir. Todos tenemos verdades que consideramos ciertas y lógicas, el punto es que no se debe juzgar el libro por su cubierta y muchas veces hay buenas verdades rodeadas de muchas falsedades, es como su tuviéramos muchas formulas equivocadas y una buena, eso no quiere decir que la que esta buena no lo este porque las demás están malas, por eso hay que entender que pueden haber formulas buenas aun si todas las demás están malas, no se puede decir que todas están malas solo porque varias lo están.

Muchas veces no estamos de acuerdo con alguien, y no nos gusta la manera en que piensan, pero si uno usa el poder de discernimiento puede superar lo que uno siente por esa persona y entender que hay cosas que se pueden discernir que puede ayudar a mejorar la comunicación y sobre la cual establecer el contacto social. La verdad, no es acumulable ni se puede contar y por eso también es necesario discernir las formulas malas entre las buenas.

Un extremista ideológico va perdiendo esa capacidad para discernir, que es la base de la objetividad y como hace eso se presta para caer en el extremismo y la ficción, el cual puede desembocar en el peor de los casos en barbarie. Por eso es importante tener una visión que nos permita discernir cuales son las formulas en las que estamos de acuerdo y dan los resultados y cuales son aquellas en las que no estamos de acuerdo y consideramos error. Eso nos ayuda a diferenciar a la realidad nuestra de la fantasía. Una vez que se ha logrado discernir entonces se procede a hacer uso de la objetividad, que consiste en tomar todas las formulas que consideramos correctas y agruparlas para luego hacer comparaciones. Todo esto nos ayuda a evitar caer victimas del odio enfermizo e irracional así como en el fanatismo ideológico.