El antilujo.

     El lujo es considerado simplemente un exceso de materialismo. Claro que en situaciones diferentes el exceso de materialismo es percibido de distintas formas ya que los excesos son relativos a las circunstancias. Un equilibrante desarrolla la capacidad para saber cuando algo es de extremo materialismo.

     En líneas generales un equilibrante es antiextremista y por ende también anti materialista extremo y eso lo convierte en antilujo. El lujo o exceso materialista solo afecta la capacidad de convivencia del equilibrante o su organización con sectores de marcado ámbito espiritual por lo cual hay que recordar que un exceso materialista puede producir una reducción en el aspecto espiritual y la convivencia.

     Los equilibrantes deben evitar ser considerados extremistas materialistas porque eso supone una perdida de confianza sobre todo del sector espiritual, además que mas materialismo frecuentemente solo limita el nivel de penetración o presencia que pueda tener un equilibrante mientras que la humildad aumenta el espacio del equilibrante.

     Una de las habilidades mas notorias del equilibrante es su capacidad para volverse invisible entre la sociedad, pudiendo estos mezclarse entre la población y vivir en las casas de los mas pobres, transportarse como los mas pobres y entenderse con los mas pobres y esa compatibilidad se logra es fortaleciendo la virtud de la humildad. La humildad es especialmente útil como sistema defensivo contra los intelectualistas por la capacidad de adaptarse y ocultarse entre la población así como conseguir apoyo moral de los sectores mas espirituales.

     Un equilibrante no se sienta en un lugar a quejarse de la envidia de los demás, como hacen aquellos que sufren de miseria de espíritu sino que evita causar envidia en los demás para aumentar su nivel de compatibilidad y convivencia con la sociedad que lo rodea. La capacidad de unión con los pobres materialmente es una de las características del equilibrante que son mas temidas por los Intelectualistas porque se hacen mas difíciles de rastrear. El equilibrante debe practicar la comunicación con personas de bajo nivel material para conservar el vinculo con ese sector, el cual es la raíz defensiva de los equilibrantes los cuales tienen raíces profundas en la sociedad.

     Hay que tratar como equilibrante de hacerse materialmente lo menos notorio posible y desarrollar la humildad para aumentar la compatibilidad social sobre todo con los sectores con menos bienes materiales, esa compatibilidad prueba ser esencial para la supervivencia y tranquilidad del equilibrante. Todo equilibrante de compatibilidad social debe saber que la humildad es una virtud y la envidia es una provocación. Cuando un intelectualista persigue a un equilibrante la compatibilidad social y la virtud de la humildad puede significar la diferencia entre la vida y la muerte por eso el tema no es juego. Hay que recordar que el diablo ni pide permiso ni tiene piedad y causar envidia es signo de carecer de compasión.

     Por otro lado la falta de humildad es un problema que dificulta el grado de penetración del equilibrante y su compatibilidad social así como su credibilidad como triple equilibrante mientras aleja al equilibrante de la población mas pobre de la sociedad, efectivamente cortando sus raíces y profundidad. Hay que recordar que muchos de los mas pobres son también los menos expuestos a ser extremistas materialistas e Intelectualistas, por ende pueden ser los primeros en ser equilibrantes y he allí la importancia de mantener las raíces en las bases sociales.