UnoAmerica - 11 de Julio del 2011
El Continente de la Esperanza
Por Alejandro Peña Esclusa

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Ante el avance del modelo castro-comunista en Iberoamérica, este libro propone lternativas para derrotarlo, a través del desarrollo económico y de la recuperación de nuestra identidad histórica. Primera edición: 4.000 ejemplares. Fue presentado por el autor en Argentina y Uruguay, además de Venezuela.

Lunes, 24 de Abril de 2006

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Introducción

Muchas veces me he preguntado ¿Por qué Paulo VI y Juan Pablo II aseguraban que Iberoamérica es el Continente de la Esperanza? ¿Cómo esperar algo de una región donde predominan la pobreza y el subdesarrollo? ¿Acaso usaron ese término sólo para darnos aliento o –en realidad– la humanidad puede cifrar sus esperanzas en Iberoamérica?

En principio, las respuestas parecieran ser pesimistas; porque no hemos resuelto el problema de la pobreza y porque ni siquiera hemos alcanzado una verdadera estabilidad política. Por el contrario, países como Venezuela han retrocedido considerablemente, al promover un modelo castro-comunista en pleno siglo 21; mientras que en otras naciones iberoamericanas existe una fuerte tendencia hacia el socialismo. En esas precarias condiciones ¿Cómo pensar en ayudar a otras regiones del mundo?

Pero, analizados en profundidad, nuestros problemas no son tan irresolubles y complicados como el de otras regiones: no hay guerras religiosas ni enfrentamientos raciales, más bien compartimos una misma religión y prácticamente un mismo idioma; no hay escasez de recursos, sino sobreabundancia; si bien hay miseria, no llega a los niveles de África; y el deterioro moral no se equipara al de los países desarrollados. De hecho, la mayoría de los problemas podrían resolverse tomando medidas relativamente sencillas.

Estoy convencido que lo que obstaculiza el desarrollo de Iberoamérica es un impedimento de orden psicológico: una falla colectiva en la autoestima y una lamentable subestimación de nuestras verdaderas capacidades.
Esto explica que, aún después de la caída del muro de Berlín y del desmembramiento de la Unión Soviética, haya quienes todavía piensen que la izquierda es una solución.

Ciertamente, las corrientes políticas tradicionales no han acabado con la pobreza; al contrario, los modelos económicos aplicados por casi todas ellas, basados en las recetas del Fondo Monetario Internacional, han agravado la situación. Pero entregarle el poder a la izquierda constituye un suicidio, como podemos atestiguar amargamente los venezolanos.

Llevo once años luchando contra Hugo Chávez y la organización regional que lo respalda, el Foro de Sao Paulo, y eso me ha permitido conocer la verdadera cara de las diversas corrientes socialistas, incluso esa que han denominado “moderna y democrática”. Puedo asegurar que todas ellas conducen, aunque por distintos caminos, al mismo destino: el subdesarrollo y el enfrentamiento entre hermanos.

El primer objetivo de este ensayo es describir el proyecto de la izquierda en Iberoamérica, para así advertirle a los pueblos e instituciones del continente el peligro que corren al abrirles la puerta.

El segundo, es presentar una alternativa de desarrollo continental que acabe de una vez por todas con el flagelo de la pobreza. La propuesta está basada en una interesante investigación que vengo realizando sobre cómo Estados Unidos, Alemania y Japón alcanzaron su industrialización.

Y el tercer objetivo es exponer lo que considero una distorsión de la identidad iberoamericana, así como una propuesta para corregirla, todo lo cual conllevaría un emocionante renacimiento moral y cultural.

Aunque parezca ambicioso, la suma de lo anterior constituye un proyecto para hacer realidad la consigna que tantas veces repitió Juan Pablo II al referirse a Iberoamérica: ¡El Continente de la Esperanza!

El autor
19 de abril de 2006
Comentarios
Ante el avance del modelo castro-comunista en Iberoamérica

De nuevo la palabra esa de Ibero América.

¿Por qué Paulo VI y Juan Pablo II aseguraban que Iberoamérica es el Continente de la Esperanza?

Un demonio citando a la Iglesia para sus oscuros propósitos.

¿Cómo esperar algo de una región donde predominan la pobreza y el subdesarrollo?

El hecho de que sea en parte pobre y en parte subdesarrollado no quiere decir que los crímenes contra la conciencia tengan que quedar impunes.

ni siquiera hemos alcanzado una verdadera estabilidad política

Supongo que la verdadera estabilidad política es la de UnoAmerica, o sea la erradicación total de todo lo que huela a Foro de Sao Paulo.

Por el contrario, países como Venezuela han retrocedido considerablemente

Eso es falso, pero no se le pida ética a alguien que esta mucho mas que acostumbrado a violar la ética sin pena ni vergüenza.

el deterioro moral no se equipara al de los países desarrollados

Por lo menos no donde esta UnoAmerica...

Estoy convencido que lo que obstaculiza el desarrollo de Iberoamérica es un impedimento de orden psicológico

Y como sabe que el impedimento es psicológico entonces proceder a incrementar ese impedimento haciendo terrorismo psicológico para lucrarse y quizás así favorecer los Intereses de Iberos que les gusta esa palabra: Ibero América. Ese Alejandro Peña Esclusa me trae a la mente a Hernán Cortes.

una falla colectiva en la autoestima y una lamentable subestimación de nuestras verdaderas capacidades

Hasta confiesa saber cuales son las consecuencias de su atropello a la conciencia colectiva. Es un criminal confeso.

haya quienes todavía piensen que la izquierda es una solución

UnoAmerica no tiene nada que ver con Izquierda ni Derecha, es una mafia Intelectualista.

Pero entregarle el poder a la izquierda constituye un suicidio, como podemos atestiguar amargamente los venezolanos.

Otra mentira mas de un demente al que le hace feliz mentir.

Llevo once años luchando contra Hugo Chávez y la organización regional que lo respalda, el Foro de Sao Paulo

Lleva once años como enfermo mental, enfermando a otros con torturas psicológicas y tratando de beneficiarse de generar el caos y el colapso de la sociedad, se ha declarado enemigo de gran parte de la América del Sur, ha declarado su intención de crear un complot contra las Fuerzas Armadas de los países y ha sembrado odio e intolerancia y por ende extremismo y Polarización en la sociedad.

Puedo asegurar que todas ellas conducen, aunque por distintos caminos, al mismo destino: el subdesarrollo y el enfrentamiento entre hermanos.

Aquí lo único que conduce al enfrentamiento entre hermanos es la practica sistemática de crímenes contra la Integridad de Conciencia que ejecuta UnoAmerica y otros Centros de Intelectualismo Imperial o sencillamente mafias que se lucran de crímenes de lesa conciencia.

El primer objetivo de este ensayo es describir el proyecto de la izquierda en Iberoamérica, para así advertirle a los pueblos e instituciones del continente el peligro que corren al abrirles la puerta.

El objetivo es aterrorizar, angustiar, en fin es hacer terrorismo ideológico y practicar tortura psicológica.

todo lo cual conllevaría un emocionante renacimiento moral y cultural

Un renacimiento moral y cultural en medio de la sistemática persecución y satanización así como exclusión y tortura de todo lo que huela a Foro de Sao Paulo... Seria el renacimiento de la cultura de la barbarie y la inmoralidad que representa UnoAmerica.

la consigna que tantas veces repitió Juan Pablo II al referirse a Iberoamérica: ¡El Continente de la Esperanza!

Iberoamérica no es un continente y si menciona esa palabra es porque le gusta a los Españoles o a los Portugueses lo cual pudiera dar el indicio de que hay gente en esos países pagando para que se desestabilice Latino América. Alejandro Peña Esclusa simplemente esta expresándose como le gusta a sus clientes.

Claro, según la ley Alejandro Peña Esclusa pudiera ser solicitado por la justicia en todos los países donde se piensa que conspira y son, según el mismo, al menos diesiseis.

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