El Tiempo - 29 de Julio del 2010
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Fernando Londoño Hoyos

La guerra política


La sentencia que nos dejó en legado la juez Jara antes de salir para su dorado exilio en Alemania no puede ser examinada sino como parte de una estructura que integra. Un fallo tan loco como el que sirvió para condenar en primera instancia al coronel Luis Alfonso Plazas por los supuestos desaparecidos del Palacio de Justicia obedece a una consigna y se inserta en una compleja pero evidente trama de conspiraciones contra Colombia.

La guerrilla comunista llegó a tener casi media nación en sus manos. Pero ha sido derrotada. En 1985, con la toma del Palacio de Justicia, quiso poner al Presidente y a todo el orden constitucional a sus pies. Fue derrotada. Con sus alianzas putrefactas con la mafia se enriqueció fabulosamente y se armó hasta los dientes. Pero también fue derrotada. Así, de tentativa en tentativa y de frustración en frustración, ha llegado hasta la durísima condición que hoy enfrenta. Apenas le quedan unos puñados de cocaína y algunas remotas posibilidades para sembrar terror y construir el caos. Es muy poco para tan largo empeño.

Cerradas las posibilidades de los éxitos militares, se vienen abriendo paso esas fuerzas oscuras, que operan con alianzas extrañísimas y habrá de reconocerse que con sorprendente éxito, por entre los vericuetos de una guerra política, cada vez más agresiva y peligrosa.

Dentro de ese designio, ha visto a su alcance la posibilidad de condenar ante la Historia al Estado colombiano, por los trágicos hechos del Palacio de Justicia, de aquel lejano noviembre de 1985.
De su derrota en aquellas horas tan amargas, está sacando una espectacular victoria. Es lo mismo que ha venido trabajando con el escándalo de la llamada 'parapolítica', para arruinar la reputación del Congreso de la República, y con la 'Yidispolítica', una maniobra audaz y ruin para golpear directamente al presidente Álvaro Uribe Vélez.

La sentencia contra el coronel Plazas, si se la marginara de este proceso al que pertenece, sería casi folclórica. Veinticinco años después de aquellos acontecimientos, de investigaciones exhaustivas que condujeron a sentencias que hicieron tránsito a cosa juzgada, los parientes de los empleados de la cafetería han creído reconocer a sus deudos saliendo con vida del Palacio. No fue poco tardar cinco lustros para mirar mejor unas fotografías y unos videos que se conocieron desde el primer día. Centenares de miles de dólares por estímulo agudizan los sentidos. Lo demás lo han puesto la fiscal Ángela María Buitrago y la juez Jara. Tomando piezas de aquí y de allá, explicando silencios y omisiones de 25 años y arrimando al expediente testigos deplorables, han levantado este edificio lamentable.

El único desaparecido verdadero del Palacio de Justicia es un tal sargento Villamil, o Villamizar o Villarreal, que supuestamente rindió declaración en una inspección judicial practicada en la Escuela de Caballería, sin que nadie lo viera, sin que nadie supiera por dónde y cómo fue convocado a esa curiosa ritualidad, para perderse después en el vacío, sin dejar el menor rastro. La firma con que rubricó sus declaraciones es falsa, como no pudiera ser de otra manera, pero Villamil, o como se llame, que no estuvo en Bogotá por esos días, lo vio y lo oyó todo. Otros billetes que hicieron milagros.

El coronel Luis Alfonso Plazas es un accidente en el camino de una gigantesca operación política. Es posible que lo siga el general Arias Cabrales, también en el banquillo de los acusados contra todas las evidencias. Pero, en juicios de esta clase, las pruebas no sirven para nada, lo razonable enmudece y lo obvio no cuenta.
Todo se doblega ante la finalidad que se persigue, nada menos que convertir una derrota moral y militar inapelable en la monstruosa victoria que el narcoterrorismo de extrema izquierda tiene a la vista.

Fernando Londoño Hoyos
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Nota: En una dictadura editorial anti prisma como lo es el periódico El Tiempo, nada de lo que se opina es colocado si no tiene la autorización expresa de sus editores. Eso es especialmente cierto para los columnistas. Por ejemplo en El Tiempo esta permitido que se hable lo peor de Chávez, pero esta prohibido resaltar lo mas mínimo que sea bueno.

Fernando Londoño Hoyos es uno de los sacerdotes de la Iglesia del Intelectualismo, o lo que es lo mismo, la Iglesia de Satán. Entrenado y preparado para convertir a nivel de fe la creencia en los designios de los medios y la clase Intelectualista. Se opone a toda critica y a todo prisma de las ideas, su mente enferma es en blanco y negro, o sea: "O estas conmigo y con los míos o muérete maldito infiel", exactamente igual que los templos de sectas religiosas extremistas. Este señor sacerdote de la Iglesia de Satán es tan adulador como intolerante y uno de los responsables de la destrucción del criterio propio de los Colombianos. Su nivel de peligrosidad como criminal ideológico es muy alto.

Veamos:

nos dejó en legado la juez Jara antes de salir para su dorado exilio en Alemania

Por lo menos no le salió una acusación de que era miembro de las Farc...

Un fallo tan loco como el que sirvió para condenar en primera instancia al coronel Luis Alfonso Plazas por los supuestos desaparecidos del Palacio de Justicia

Veamos de que se trata eso:
 
Al exilio, la jueza que condenó al coronel Plazas Vega

La jueza que firma esta orden se exilió el martes, cercada por las amenazas de muerte contra ella y su hijo menor de edad.

Fue ella quien dispuso este mes una sentencia de 30 años de prisión para el coronel retirado Luis Alfonso Plazas Vega como coautor mediato de la desaparición forzada agravada de una docena de sobrevivientes del Holocausto del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985.

Tras 24 años y siete meses de impunidad, ella se atrevió. Es la pionera. El gobierno saliente blandió contra esta jueza serena y seria su enorme capacidad de intimidación. Un buen resumen de las agresiones a la justicia, con motivo de su fallo, se publica al pie. Es una solicitud de rectificación pública que las familias de los desaparecidos del Palacio de Justicia le dirigieron al Ejecutivo. Aún no hay respuesta.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos tuvo que recordar y reclamar que sobre María Stella Jara pesan medidas cautelares. Clamó también la ONU. Y, a su manera, clamó el Departamento de Estado: publicó documentos clasificados que no dejan bien parado a Plazas.

Para eludir la cárcel, Plazas Vega se mudó a vivir desde septiembre al Hospital Militar, en Bogotá, donde la jefa de Psiquiatría lo recibió con efusivo abrazo. El oficial retirado no volvió al juicio presidido por Jara. Dijo que no la reconocía como juez suya y presentó un dictamen del Hospital, que sostenía que padecía una crisis de nervios. El concepto de Medicina Legal, que establecía que Plazas no tenía ningún impedimento físico ni mental para acudir a las audiencias, nunca fue acatado. Tampoco ahora, cuando la jueza Jara dispuso que el ex militar debe cumplir la pena en un establecimiento carcelario y en ello la respalda la autoridad médica forense.

A las familias de los desaparecidos del Palacio les indigna que Plazas continúe en el Hospital Militar, en lugar de comenzar a pagar su sanción en una cárcel. “Definitivamente, luchar contra el poder de todo un Estado es tarea de quijotes”, escribe René Guarín, hermano de Cristina.

A Cristina Guarín se la ve en un video salir, en esas horas aciagas, en hombros de un militar que la rescata y la salva del Palacio sitiado. Nunca más se supo de Cristina y desde entonces, el ingeniero René no conoce la paz.
“Las conquistas de la humanidad son lentas y difíciles y no podemos claudicar”, recibe Guarín una respuesta. Es Fabiola Lalinde, madre de Luis Fernando Lalinde Lalinde, estudiante desaparecido en Antioquia el 3 de octubre de 1984.

4.428 días después, doña Fabiola recuperó los restos de su hijo. A pesar de todo.

“Toca estar ahí todos los días, insistiendo y persistiendo. Soportando persecuciones, atropellos, montajes y adversidades de toda índole”, escribe a René Guarín esta decana Dolorosa.

“No importa mucho que Plazas Vega siga en el Hospital Militar”, lo tranquiliza. “Lo que verdaderamente cuenta, en este momento, es la condena, después de 25 años de negar siempre la responsa
bilidad de los militares y, especialmente, la de Plazas Vega, por los desaparecidos de la cafetería que salieron con vida”.

Un hecho que ocurrió en el Palacio de Justicia y que por juzgar tenga que salir corriendo una Jueza por temor a su vida... A mi no me parece eso un dorado exilio.

trama de conspiraciones contra Colombia
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Con un poco de imaginación todas las criticas pueden ser obra de las Farc, no lo dije yo, lo dice Uribe al acusar a los organismos de Derechos Humanos de ser cómplices de las FARC.

La guerrilla comunista, Pero ha sido derrotada

La supuesta guerrilla comunista no es mas que el Basurero social donde los esclavistas de conciencia tiran todo aquello que no les gusta, y mientras esa exclusión siga igual jamás será derrotada porque ellos mismos la causan.

En 1985, con la toma del Palacio de Justicia, quiso poner al Presidente y a todo el orden constitucional a sus pies.

En 2010 existen amplias evidencias de sendas peleas entre la Justicia Colombiana y el Presidente Uribe:
http://www.noticiaurbana.com/inicio/2010/6/1/uribe-acusa-a-cortes-colombianas-de-presionar-contra-sus-ex.html
Martes, Junio 1, 2010 At 4:12PM

Uribe Acusa A Cortes Colombianas De Presionar Contra Sus Ex Funcionarios

BOGOTÁ (AFP) - El presidente colombiano Alvaro Uribe acusó este martes a los altos tribunales de justicia de presionar "a jueces y fiscales para que metan a la cárcel" a funcionarios de su gobierno, para los cuales, dijo, no existen garantías.

"Es muy grave, órganos superiores de justicia presionando a jueces y fiscales para que metan a la cárcel a gente honesta", dijo Uribe a la radio Caracol de la ciudad de Cali.

"¿Quién está dando las órdenes a fiscales y jueces para que persigan a estos funcionarios?", se preguntó el mandatario, señalando que estos "no se atreven a negar una orden de reclusión cuando de por medio está la instrucción, que es una orden de un órgano superior de justicia".

Uribe hizo referencia a la detención de Mario Aranguren, ex director de la Unidad de Análisis Financiero, sindicado por la Fiscalía de suministrar al servicio de Inteligencia colombiano (DAS) información financiera de magistrados de las altas cortes, considerada confidencial.

Pero según Uribe y la defensa de Aranguren, éste realmente analizaba movimientos de dinero en los que aparecen involucradas personas investigadas por narcotráfico.

"En términos generales confío en la justicia colombiana, pero estos casos crean desconfianza, muestran que para estos funcionarios no hay garantías, que lo que hay es un ánimo de perseguir gente honesta, que no roba, que cuida al Estado, que la meten a la cárcel por cumplir el deber", insistió el mandatario.

La Unidad de Análisis Financiero, adscrita al ministerio de Hacienda, tiene como objetivo prevenir y detectar operaciones de lavado de activos y financiación del terrorismo en Colombia.

Además de Aranguren, varios ex funcionarios del DAS son procesados por seguimientos e interceptaciones ilegales a magistrados de las Cortes.

Sin embargo, estos aseguran que investigaban a Ascencio Reyes, persona cercana a magistrados de la Corte Suprema, quien según organismos judiciales tiene nexos con narcotraficantes, razón por la cual el estudio terminó extendiéndose a los juristas.

Según la prensa, Reyes ha organizado varios homenajes a magistrados de las altas cortes, que incluyen alquiler de aviones charter para su traslado y cuantiosos gastos.

En ambos casos la justicia en Colombia es la que sale perdiendo. La pregunta es: ¿Como puede haber justicia si no hay respeto por la conciencia? En uno de los ataques los guerrilleros entraron al Palacio de Justicia, en el de ahora se quiere llevar presos a los juristas... A la final la justicia es la que pierde.

Apenas le quedan unos puñados de cocaína

Si de Coca vamos a hablar entonces hablemos de esos puñados de Coca en Colombia.
 
http://www.larepublica.pe/politica/22/06/2010/produccion-de-coca-peru-sobrepasa-colombia
Colombia produce más coca que Perú, aclara ONU

Mar, 22/06/2010 - 21:50

Colombia produce más hoja de coca que Perú si se utilizara un mismo sistema de medición, aclararon fuentes de la Oficina de la ONU contra la droga y el delito (UNODC, siglas en inglés) en Lima.
Los representantes en Colombia de este organismo de la ONU hicieron público en Bogotá un informe según el cual Perú se convirtió en 2009 en primer productor mundial de hoja de coca, al registrar 119.000 toneladas métricas frente a las 103.000 de Colombia.

Sin embargo, aclararon las fuentes en Lima, estas cifras se han obtenido midiendo conceptos distintos: los colombianos miden la hoja secada al horno (que es como trabaja habitualmente el narcotráfico en ese país), mientras que en Perú se midió la hoja secada al sol.

Si se midiese en ambos casos el volumen de hoja secada al sol, Colombia, con 149.391 toneladas, estaría por delante de Perú, con 128.000, según el cálculo que hoy mismo realizó el director del Programa de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de UNODC en Perú, Humberto Chirinos.

En cuanto a las distintas cifras disponibles sobre la producción en Perú, la UNODC insistió en que la producción total fue de 128.000, de las que 9.000 toneladas de hoja fueron destinadas al llamado "consumo legal" (mascado o como infusiones), lo que explica la cifra de 119.000 toneladas reportadas en el informe de Bogotá.

Las fuentes reconocieron que la discusión sobre el tipo de hoja que se cuantifica es demasiado técnica y se presta a distintas interpretaciones, por lo que insistieron en que el único dato objetivo e indiscutible es el número de hectáreas.

En este sentido, Perú registró en 2009 59.900 hectáreas de hoja de coca (lo que significa un aumento del 6,8% con respecto a 2008), frente a las 68.000 hectáreas de Colombia.

Pero en referencia a la producción de droga, es decir, de clorhidrato de cocaína, que podría zanjar definitivamente la discusión, la ONU ha preferido no hacer público en este caso sus últimas cifras, pues reconocen que la mayor pericia de los narcotraficantes y la eficacia de los insumos químicos aconsejan nuevos métodos de medición antes de pronunciarse.

En Perú la planta de coca es legal, lo mismo que en Bolivia y al contrario que en Colombia, pero la hoja de coca que se consume legalmente no representa ni el cinco por ciento del total de hoja cosechada, siendo el resto mayormente destinado al narcotráfico.

(Con información de EFE)

Si las Farc tiene un puñado de Coca, cabe preguntarse: ¿Entonces quien tiene 68,000 hectáreas? Si no es las Farc, porque las Farc tienen un puñado nada mas, entonces ese otro que controla la droga es mucho mas peligroso que las Farc.

algunas remotas posibilidades para sembrar terror y construir el caos

Dos personas con un paquete de C4 pueden producir espectaculares actos de terror, 30 personas mas o menos causaron, supuestamente, el derrumbe de las torres del World Trade Center. Un grupo de 20 personas con explosivos pueden ocasionar terror tipo Al Quaeda en Irak. Es falso que las Farc tengan pocas posibilidades de causar terror, bastaría con dispararle a un camión de gasolina o incendiar una estación de gasolina, lo que pasa es que las Farc no son como los Terroristas en Irak que hacen estallar mezquitas y mercados así como colocar carros bomba y hasta camiones bomba. Esa es la gran diferencia entre un grupo terrorista y un aglomerado de excluidos todos con el estereotipo de ser miembros de las Farc sencillamente porque fueron desechados como "Basura social". Una cosa es una célula que habla con el terror y otro el producto de un severo Cáncer social producto de una sociedad inconsciente.

guerra política, cada vez más agresiva y peligrosa.

Esta asumiendo que todo lo que se oponga al gobierno o lo critique es controlado por las Farc, típico comportamiento de los Intelectualistas que viven del caos que ellos mismos crean. Primero botan al "Basurero social" todo aquello que no les guste y después estereotipan a todos los que se les opongan o critiquen y en medio del odio generado ellos siguen manteniendo la esclavitud de conciencias.

De su derrota en aquellas horas tan amargas, está sacando una espectacular victoria.

La única derrotada entonces y ahora es la Justicia Colombiana, donde una juez tuvo que huir del país porque su vida corría peligro. Una juez valiente del tipo de personas que se necesita en Colombia.

Es lo mismo que ha venido trabajando con el escándalo de la llamada 'parapolítica', para arruinar la reputación del Congreso de la República

Otro ataque contra la Justicia Colombiana. Toda averiguación que se les haga es considerado un acto de guerra por fuerzas oscuras... una fantasía que ellos mismos crean para seguir justificando sus crímenes contra la conciencia Colombiana. El solo hecho de acusar de esa forma a una decisión de una corte, cosa que por supuesto no es el autor ya es de por si un acto delincuencial, al poner al escarnio publico a los tribunales de justicia, algo para lo cual se presta el periódico El Tiempo.

con la 'Yidispolítica', una maniobra audaz y ruin para golpear directamente al presidente Álvaro Uribe Vélez.

Otra denuncia valiente, otro atropello a los tribunales en base a imaginacion.

Centenares de miles de dólares por estímulo agudizan los sentidos.

¿Y donde están las pruebas de esos centenares de miles de dólares? ¿Quien lo pago? Eso no lo dice, en ese caso por no tener fundamento alguno eso cae directamente en el delito de injuria.
 
CODIGO PENAL COLOMBIANO.

TÍTULO XII

Delitos contra la Integridad Moral

CAPÍTULO ÚNICO

De la Injuria y la Calumnia

Art. 313. - Injuria. El que haga a otra persona imputaciones deshonrosas, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años y multa de un mil a cien mil pesos.

Art. 314. - Calumnia. El que impute falsamente a otro un hecho punible, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro (4)años y multa de cinco mil a quinientos mil pesos.

Art. 315. - Injuria y calumnia indirectas. A las penas previstas en los artículos anteriores quedará sometido quien publicare, reprodujere, repitiere injuria o calumnia imputada por otro, o quien haga la imputación de modo impersonal o con las expresiones "se dice, se asegura" u otra semejante.

Art. 316. - Circunstancias especiales de graduación de la pena. Cuando alguno de los delitos previstos en este Título se cometiere utilizando cualquier medio de comunicación social u otro de divulgación colectiva, o en reunión pública, las penas respectivas se aumentarán de una sexta parte a la mitad.

Si se cometiere por medio de escrito dirigido exclusivamente al ofendido en su sola presencia, la pena imponible se reducirá hasta en la mitad.

Art. 317. - Eximente de punibilidad. El responsable de los hechos punibles descritos en los artículos anteriores quedará exento de pena si probare la veracidad de las imputaciones.

La firma con que rubricó sus declaraciones es falsa, como no pudiera ser de otra manera


Si ha podido ser de otra manera, por ejemplo que el Tribunal de Justicia de Colombia se haga respetar y haga cumplir la ley para que Fernando Londoño Hoyos o demuestre sus alegaciones en los tribunales o vaya preso de uno a tres años. Pudiéramos agregar a la editorial de El Tiempo por incluir de manera reiterada acusaciones, injurias y calumnias contra los Tribunales de Justicia Colombianos.

Este señor es un delincuente y lo que esta haciendo esta penado por el Código Penal Colombiano. Un país no puede ni soñar en una paz democrática si ni siquiera se respetan ni se hacen respetar los tribunales de justicia.

Otros billetes que hicieron milagros.


Otra injuria mas.

Pero, en juicios de esta clase, las pruebas no sirven para nada, lo razonable enmudece y lo obvio no cuenta.

Si hubiera justicia ese delincuente estaría preso por mancillar el honor de la Corte de Justicia Colombiana y El Tiempo estaría responsabilizada por servir de plataforma para esos ataques.

Todo se doblega ante la finalidad que se persigue, nada menos que convertir una derrota moral y militar inapelable en la monstruosa victoria que el narcoterrorismo de extrema izquierda tiene a la vista.

La única victoria sensata que veo cercana es que se te meta preso por pasar coleto y trapear con el honor de los magistrados de la Corte de Justicia Colombiana con impunidad mientras que El Tiempo se presta para ello. Anótate una evidencia mas de las actitudes delincuenciales del periódico El Tiempo.

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